Fachada ventilada en Santander

¿Qué es una fachada ventilada y que ventajas presenta?

Una fachada ventilada es un sistema constructivo realmente eficiente para la envolvente de los edificios.

Es una solución que encaja a la perfección dentro de las tendencias arquitectónicas sostenibles y que aunque requiere de mano de obra profesional es un sistema de rápido montaje.

¿Quieres saber cómo funciona un sistema de fachada ventilada y cuáles son sus ventajas y desventajas? ¡Sigue leyendo!

Empresa de fachada ventilada Cantabria

Fachada ventilada calle Sol en Santander

Cualquier tipo de fachada que no esté correctamente aislada supone una pérdida energética cuantiosa en viviendas y edificios. En cambio, la fachada ventilada se caracteriza por concebir una cámara de aire en el soporte exterior del edificio que consigue un ahorro energético.

Las partes que componen una fachada ventilada son el muro soporte, la capa de aislamiento y el revestimiento final fijado con una estructura portante. La función de ésta estructura que se instala entre el soporte de fachada y el revestimiento final, es crear una cámara de aire, no estanca, que permite la ventilación de la misma.

Entre el muro soporte y el revestimiento, en el interior de la cámara creada, se suele instalar una capa de aislamiento y aunque es optativa, ya que el propio muro soporte puede ser aislante o el aislamiento pueda estar instalado por el interior de la vivienda, es altamente recomendable por ser uno de los componentes más económicos del sistema y el más notorio a la hora de eliminar puentes térmicos como los existentes en los cantos de forjado.

El muro soporte

El muro soporte se responsabiliza de asegurar la estabilidad de la edificación. Debe ser lo suficientemente estable como para soportar la carga que presenta el revestimiento y todos los esfuerzos que le transmite.

El muro soporte puede ser de diferentes materiales y composiciones, algún ejemplo de ellos es el ladrillo, el hormigón o la madera.

Fachada ventilada Cantabria

Una de las actuaciones más importantes es realizar los cálculos necesarios para asegurarse de que el muro portante llega a soportar el peso del sistema a instalar por m² y poder decidir pesos, materiales y tipo de anclajes a colocar.

La cámara de aire

La cámara de aire debe de disponer aberturas tanto en la parte superior como en la inferior, de manera que permitan la circulación constante de aire. Dichas aberturas se  protegen para evitar la entrada de agua directa, ya que ésta humedad directa disminuiría la eficacia del aislante.

En el arranque de la fachada, la parte inferior de la misma, se coloca un perfil micro-perforado que además de permitir la ventilación, sirve como protección anti-roedores y otros animales de pequeño tamaño que pretendan anidar.

Así mismo, la apertura superior o coronación de fachada, se trata de un remate, normalmente de chapa metálica, cuya función es la de proteger entradas directas de agua, dejando siempre un espacio suficientemente holgado que permita una ventilación correcta y constante.

Es importante tener en cuenta que para que funcione correctamente la fachada ventilada, la cámara de aire tiene que estar correctamente ventilada, es esencial que al menos tenga 2 cm de ancho en las zonas más estrechas.

También es recomendable variar la superficie mínima de ventilación según la altura que presente cada edificio.

Y lo más importante, aunque parezca obvio, es contar con instaladores de fachada ventilada de experiencia demostrable,  y que disponga de técnico competente en ésta tarea, ya que aunque a primera vista se trate de un sistema sencillo, la mala ejecución o praxis puede acarrear problemas de gran coste.

¿Y que consecuencias se crean al formar esta cámara de aire? Al existir diferencias de temperatura, en la cámara de aire se produce un fenómeno de convección natural conocido como “efecto chimenea”.

Este fenómeno es simple, lo que produce es que en verano el aire caliente ascienda y que la cámara de aire se vaya renovando con aire más frío. De otra manera, en invierno, el aire no llega a calentarse lo suficiente como para poder ascender, el aire existente en la cámara no se renueva y empieza a funcionar el aislamiento, el cual funciona reteniendo el calor proveniente del interior.

De ésta manera evitamos sobrecalentamientos en los meses de más calor y hacemos que la temperatura interior de la vivienda se conserve mejor durante los meses más fríos.

Como hemos comentado anteriormente, es la circulación constante del aire del exterior al interior de la cámara lo que hace esencial para que las prestaciones de la fachada ventilada sean óptimas.

Por lo que la responsable de las numerosas ventajas que caracterizan a la fachada ventilada las aporta la creación de ésta cámara de aire.

El aislamiento

El aislamiento para las edificaciones puede realizarse exterior o interiormente, pero es aconsejable instalarlo en el exterior del muro soporte, en la envolvente de la construcción, garantizando de ésta manera un mejor rendimiento en términos de dilatación y contracción.

Al instalar el aislamiento por del interior de la vivienda, éste ya no forma parte de la fachada ventilada, por lo que su movimiento y transpiración son ajenas al sistema.

No obstante, en ciertos proyectos, por cuestiones normativas, técnicas o funcionales, el aislante no se puede instalar por el exterior.

En dichos casos,  y desde el punto de vista de la eficiencia térmica, lógicamente, es mejor tener el aislante por el interior que no incluirlo.

En lo que se refiere a los aislamientos específicos de fachada ventilada, existen multitud de variantes. La tipología y los espesores de los materiales son seleccionados para cada tipo de proyecto, ya sea por su capacidad aislante o de las necesidades de cada obra, como la ubicación, orientación, tipo de construcción, etc.

El revestimiento final

Pueden usarse un gran abanico de materiales para el revestimiento exterior de la fachada ventilada, como cerámicas, metálicos, de piedra, de madera y un gran etcétera. Lo importante es elegir un material que se adecúe al proyecto, de calidad, resistente y duradero que pueda, de ésta manera, complementar la eficiencia energética de la fachada ventilada.

Fachada ventilada para la rehabilitación en Cantabria

En la rehabilitación de edificios en Santander, sustituir una fachada convencional por una fachada ventilada es común y totalmente viable. Para ello, hay que limpiar y sanear el soporte, eliminando posibles humedades si las tuviera y reparar desperfectos antes de instalar cualquier tipo de fachada ventilada.

 

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